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¿Cómo sería si nos enseñaran a pensar de forma más óptima?

El mes pasado, y como cada trimestre, realicé el curso de Coaching Cognitivo en Barcelona Activa, lugar que ha visto crecer El Juego de los Miniyos. Con este juego, de creación propia, conocimos cómo funciona nuestro sistema cognitivo y trabajamos los pensamientos limitantes de forma lúdica y poco intrusiva.  Muy generosamente, y en esta ocasión, las 27 personas asistentes compartieron a sus miniyos con el grupo. ¡Fue un total subidón!

Comencé el curso con esta metáfora que os comparto a continuación para poder explicar de forma práctica y sencilla cómo funciona nuestro sistema cognitivo, ese que interpreta, valora, supone, ordena y mucho más; ese que nos facilita la vida, pero a veces nos la complica. Así que aquí os cuento cómo funciona esto de cambiar nuestras creencias ‘versión ordenador’.

¿CÓMO APRENDISTE A ESCRIBIR?

¿Cómo llegamos a saber escribir y utilizar un ordenador? Aprendimos con un teclado qwerty. Ya lo hemos integrado, escribimos tanto que forma parte de nosotrxs. Si embargo, en algún momento empezamos a identificar que algo no va tan bien como desearíamos, que lo que redactamos con este teclado con este teclado que llevamos utilizando desde siempre no responde a lo que necesitamos en ese momento, no nos abre las ventanas que buscamos… ¡Ostras! Puede que hasta identifiquemos cuál es la letra del teclado que comienza a no funcionar (la M, por ejemplo). ¡Estupendo! Estaría genial poder cambiarla, ¿verdad?

NUESTRO SISTEMA COGNITIVO

Nuestro sistema cognitivo es como el sistema operativo de un ordenador y sus teclas. A través de ellas abrimos ventanas que nos llevan a diferentes lugares por la pantalla, nos permiten recuperar archivos guardados, construir nuevos documentos, comunicarnos a través de un gestor de contenidos, procesar imágenes y muchas cosas más. Aunque a veces el procesador se vuelve lento, lo que nos sirvió hace tiempo se quedó obsoleto ahora y entonces se bloquea el sistema operativo. También puede entrar un virus en el ordenador (vaya que causalidad) y entonces ya llega la incomodidad, la frustración, el miedo, la tristeza, el enfado. ¿Cómo reaccionamos? Pasamos por todos o algunos de estos estados mientras pensamos lo MAL que funciona el puñetero ordenador y cómo tendría que ser para que funcionara BIEN.

Nuestras creencias limitantes funcionan de forma parecida y por ello pueden generar mucho malestar. Pero ojo, resulta que podemos hacer mucho por nuestro ordenador y por su sistema operativo, ¡podemos actualizarlo! Eso si, nadie puede hacerlo por nosotros, ¡solo nosotros mismos podemos hacerlo!

¿CUÁL ES LA TECLA QUE YA NO ME SIRVE?

Sería genial poder identificar las teclas que no nos sirven en este momento. En algún momento nos sirvieron, obviamente (la gratitud es importante en este proceso), pero, ¿y poder cambiarlas de lugar? ¡Resulta que lo podemos hacer!

Es cuestión de 3 pasos clave:

1. Conciencia: darnos cuenta de cuál es la tecla que no va bien, la M por ejemplo. Es tan importante identificar cuál es la tecla que no nos está funcionando… Es solo el primer paso, ¡pero es fundamental!

En la Fase 1 de El juego de los miniyos jugamos con 32 miniyos (diálogos internos). El proceso nos ayuda a identificar los 3 que tengo presentes. ¡Estamos jugando a identificar las teclas!

2. Voluntad: una vez identificada la tecla (M), debemos conocer bien dónde está y dónde queremos colocarla.

En la Fase 2 de El juego de los miniyos continuamos conociendo bien al miniyo, necesitamos comprenderle para saber qué necesita, cómo se siente y qué consecuencias tiene si no lo gestionamos.

3. Entrenamiento: si cambiamos el teclado qwerty, ahora tendremos que aprender a escribir con el nuevo teclado, ¿verdad? Aunque solo sea una tecla, será cuestión de entrenar y repetir, escribir y funcionar con el nuevo teclado para poder integrarlo de nuevo. Claro que nos vamos a equivocar y la tendencia será pulsar la antigua M, pero si seguimos veremos como cada vez estamos más entrenadxs y vamos equivocándonos menos. Importante grabar esta frase: ¡solo es cuestión de entrenamiento!

En la Fase 3 del juego ayudamos al nuestro miniyo a transformar el diálogo más adaptativo y actualizado con una serie de filtros. Por último, reconciliarse y agradecer su intención positiva es parte del proceso.

6 RAZONES PARA PROBARLO

Si quedan dudas o piensas que es difícil, te doy 6 razones para probarlo:

  1. No me digáis que es difícil. No lo es tanto, vuelve a los pasos clave 1, 2 y 3.
  2. No me digáis que es un esfuerzo. Si lo es, pregúntate en cuántas cosas te esfuerzas a lo largo del día y si invertir tiempo en pensar de una forma más adaptativa, sana y preferencial no vale la pena.
  3. Si aún dudas, acuérdate de que tus miniyos están contigo y lo estarán toda la vida, ¡así que dale! No desaparecen, no los eliminas, convives con ellos. Dales espacio, nómbralos, míralos. Pierden poder si les das el lugar y agradeces lo que hicieron por ti en un momento pasado.
  4. Si no sabes como hacerlo, en el El Juego de los Miniyos y en el videotutorial te lo explicamos todo.
  5. Si aún así te quedaran dudas, tienes un fantástico manual práctico que seguro te ayudará a entender mejor a tus miniyos. Y si aún no no lo tienes claro, siempre puedes llamar a un profesional que va genial para entenderse y comprenderse. Si hacemos la ITV a nuestro coche, ¿porqué no nos la hacemos a nosotrxs y nuestro sistema cognitivo?
  6. Por último, puedo decirte que soy testigo de cómo muchas personas, empezando por mí misma, hemos aprendido a abrazar a nuestros miniyos, a dialogar con ellos, a colaborar y a caminar juntos en una relación mucho más sana (y divertida). Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejo este dibujo de una alumna donde identifica a su miniyo indeciso y limitante:

pensar de forma más óptima

Después de haber seguido la metodología del juego de los miniyos, ¡acabó así!

pensar de forma más óptima

¡Gracias por leerme!

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